
Poder ver una ciudad desde las alturas en todo un lujo, que el el caso de Zaragoza esta al alcance de todos gracias a la torre de la Basílica del Pilar. Por el módico precio de 2€ un ascensor te sube hasta la parte alta de la torre, aunque aún tienes que subir unos tramos de escaleras.
Las vistas: Impresionantes. Desde este atípico punto de vista se puede apreciar la riqueza de colores de los tejados de la basílica, el Ebro y todos sus puentes, la plaza del Pilar...
La suerte ayudo un poco con un día despejado y buena temperatura, que se convirtió en un aire frió al llegar a lo mas alto de la torre.
Al volver a poner los pies en la tierra no puede faltar comprar algun recuerdo en las tiendas, algunas dejan tan claro su autenticidad como El Mañico.